miércoles, 17 de mayo de 2023

El Estado y sus vicisitudes

La imagen es del pintor Jheronimus van Aken, conocido como el Bosco, dicha obra se llama "La nave de los locos" y es de 1503/04. Creo que es una pintura que nos representa muy bien a los Argentinos. El análisis pictórico se los dejo a ustedes, pero algo quiero escribir.
Hoy en día y hace un tiempo atrás existe cierto tipo de odio hacia el Estado, pero que nos dice "ese odio al Estado". No me voy a poner a desarrollar que es el Estado pero en lineas generales es un estamento regulatorio de la vida de los seres humanos que conviven es un territorio común en el cual celebran de forma voluntaria acuerdos de tipos social, civil, comercial haciendo posible la convivencia. Y desde ahí el abánico estatal en inmensamente grande y por ende defectuoso. Cuando un grupo de personas "anarco-capitalista" ( la realidad son liberales sin formación filosófica ni sociológica) comienza su ataque con respecto a la presencia del Estado en la regulación de la economía, utiliza dos imágenes para engañar a las personas, "los políticos y aquellas personas que reciben una ayuda del Estado como los llamados "planeros" de forma despectiva". Porque la utilización de dichas imágenes, porque en primer lugar, la clase política permite un abanico de personajes nefastos de los cuales muy pocos de ellos pueden salir "bien parados" y por su responsabilidad en el ejercicio de sus funciones, en tanto la otra imagen, han sido parte de la dirigencia política y los medios empresariales de comunicación que había que estigmatizar a una clase social en contra punto a la "clase trabajadora" y en ese punto construyen el fantasma de la sociedad: "existe una clase (políticos-planeros) que se roba nuestro trabajo (el supuesto pago de impuestos)" y con ese sofisma sostienen un argumento que oculta algo más peligroso. El Estado no se reduce a la clase política, sino que por el sistema que existe en nuestro país el Estado tiene muchas otras caras a saber: médicos, maestros y profesores (jardin, primaria, secundaria, universitario) policía, militares, investigadores de diversa índole, desarrollo de rutas, caminos, autopista, sistema de energía, construcción de establecimientos como escuelas, universidades y hospitales, es decir que el "supuesto pago de impuestos" no tan solo "se mantiene ese grupo de vividores (politicos-planeros)" sino todo un sistema mucho mas grande. Y agrego, el sistema Judicial también, desde sus empleados hasta los jueces, pero porqué ahí no se lo critica? Porque es el poder del Estado que dicta justicia y eso puede definir muchas cosas! Ejemplo: El abogado X escribe siempre en contra de los politicos/planeros, que son los males de los males de la sociedad, peroooo no dice nada con respecto al sistema donde desarrolla su trabajo, dado que, sabe muy bien que ir en contra de los trabajadores del sistema judicial y Jueces le sería contra producente. Es simple, si el abogado X dice "todos esos vagos que están en el tribunal tal cobran y no hacen nada!" que pasaría? Justamente ese abogado X no podría tramitar su trabajo, porque esos trabajadores le harían la "vida imposible" (claramente de ocurrir esto, esta mal hecho, no hacer el trabajo porque te critican). El sofisma "yo puedo decir tal o cual cosa porque pago mis impuestos" es muy frecuente escucharlo, generalmente de pequeños emprendedores, empresarios hasta los grandes empresarios", y la verdad es que todos ellos, no pagan lo que deberían pagar, porque parte de sus ganancias (y a veces hasta la mayor parte es en "negro") bajo la excusa de que el Estado utiliza mal los fondos, no facturo lo que corresponde, ni pago por ello. Entonces uno lee comentarios o ve por tv a empresarios enojados por que tienen que pagar los impuesto para "bancar vagos", gran parte de su dinero fue por no tributar lo que corresponde pero ellos son honestos y los otros no. 
Realmente el Estado es inmensamente grande en Argentina y quienes tiene la responsabilidad de hacerlo mas eficiente no hacen nada por hacerlo. La clase política de nuestro país solo demuestra que son incompetente en muchas áreas (será por eso que tiene mas asesores que neuronas) y dan trabajo a un grupo de vividores que jamas van a trabajar o que están en una oficina cumpliendo horarios mientras publican asados en las redes sociales.
Y en esa Nave estamos todos, pidiendo al Estado todo, como si fuera dios, que nos pagan, que nos den, que no nos saque, que no de, que ese es así y que el otro es así. Alguna vez pensaron realmente hacer las cosas como corresponde? Pero bancar de verdad lo que realmente corresponde, desde lo más básico de no tirar un papel al suelo hasta pagar lo que corresponde nuestros impuestos. Realmente ser ciudadanos mas responsables, así solo así podemos cambiar el sistema de mierda que tenemos. Dejar de tener políticos corruptos, jueces corruptos, empresarios corruptos, comienza por nosotros, si yo no quiero votar un corrupto, no ser corrupto yo, solo así podemos pensar en modificar el Estado y sacar de él a ese grupo de mafiosos que están desde siempre en Argentina. 
El problema no es vivir en Argentina, sino los argentinos, como dijo el ex presidiente del Uruguay Batle y que tanto molesto a nadie, porque era verdad. Podría escribir mucho más, porque realmente es un tema que me apasiona que es la transformación del Estado, porque pienso que un Estado debe ser presente en todas las áreas de la vida cotidiana, sin ser un juntadero de culos (perdón por lo técnico) y que realmente pueda favorecer a todas las personas que quieren progresar social y económicamente en un país, que se tenga jueces imparciales y políticos honestos y capaces, generando empresarios responsables y no corruptos.

domingo, 7 de mayo de 2023

"Maldito Lunes" (segunda parte)


 

Joaquín salía de la boca del subte con su mala suerte a cuestas, en su cabeza se reprochaba no haber podido viajar con aquella mujer. Caminaba rápido sin ver, no podía salir de su malestar, repasaba la mañana y se reprochaba no haber hecho contacto con  ella. En ese torbellino de pensamientos en torno a esa mujer, se le aparece la idea de pasar por la verdulería. Por unos leves momentos podía sacar de su cabeza eso ojos negros, sin embargo era una lucha inutil. Salió de la verdulería raudamente, solo deseando que ese maldito lunes terminará.

Sin darse cuenta, tropezó fuertemente con otro transeúnte, vio esa caída en cámara lenta y con rapidez actuó para rescatar de un golpe seguro a aquella persona. Breves segundos de su actuar altruista, se topo con el cosmo otra vez, esos profundos ojos negros estaban frente a él una vez más. Por primera vez Joaquin se volvió religioso y creía que los milagros tal vez existían. Ella al ver a su salvador ensayo la sonrisa más bella que tenía guardada hace años en el fondo de su alma, tal vez, era cierto que los lunes no eran tan malditos. 

-¿Estás bien? Preguntó Joaquín torpemente

-Si!, gracias. Ella respondió dulcemente. Unos breves segundos los distanció, cada cual se habían refugiado en su mente, cada cual hacía un repaso de qué podría llegar a pasar si aquel encuentro podría continuar o solamente sería otro capricho más del destino cómo su cruce en el subte. 

- ¿Te veo cara conocida? Joaquin no quería ser muy evidente en sus deseos.

- No creo, bah, tengo muy buena memoria y difícilmente me olvidara un rostro conocido. Ella le respondió firmemente. A él en ese momento lo invadió una extraña sensación de vergüenza y desilusión. La mirada de Joaquín se había transparentado. "No puedo dejarla ir así no más… no puedo ser tan cagon, me tengo que animar a más… no me puedo condenar a ser un tipo gris!" Joaquín pensaba en esos instantes.

- Discúlpame, por haberte llevado por delante, hoy fue un día muy complicado, todo me salió mal… balbuceo tiernamente… perdón, ¿tu nombre? Joaquín luchaba por primera vez contra su propia mediocridad. Ella lo miró fijamente a los ojos, cómo queriendo penetrar en los pensamientos más profundos de Joaquín. Sus labios tomaron esa curva que lo dejaba a la deriva a él, respiró suavemente

- Daniela, ¡mucho gusto! Ella extendió su mano derecha para estrechar la de él. Joaquín se paralizó unos segundos. Tomó la mano de ella desde los dedos, giró suavemente la mano y sin dudarlo la beso tiernamente por encima de los nudillos. Era el acto más rebelde y amoroso que Joaquín había tenido en los últimos 10 años. A Daniela le pareció un gesto precioso.

- Hola Daniela, me llamo Joaquín. Él había sentido que el ser arriesgado tiene sus beneficios, ella lo miraba y sonreía.

- ¿Sos de virgo? Ella preguntó sin rodeos. Él quedó atónito.

Sí, ¿ cómo sabes? Joaquín no salía de su asombro 

- ¡Soy media brujita! Ella comenzó a reírse y él no pudo más que amar esa risa. 

Sin darse cuenta habían pasado treinta minutos hablando en la calle, cómo si no se hubieran visto hace un par de vidas pasadas. Eran dos desconocidos que se conocían muy bien. Parecía que el azar estaba a favor de Joaquín, Daniela se dirigía hacia el mismo lado. Caminaban muy juntos uno de otro, hasta se buscaba esa inocencia de tratar de golpear el hombro del otro, diciendo aquí estoy! 

Llegaron a la puerta de ingreso del edificio donde Joaquín vivía. Sus miradas se volvieron a estudiar una vez más, sus bocas se callaron de golpe porque sus miradas lo decían todo. El cosmo negro que habitaba en los ojos de Daniela llegaban a esa pradera verde de otoño que eran los ojos de él. Hay amores que solo los puede contener la Naturaleza pero también la Naturaleza puede ser feroz.  

- Bueno, acá vivo… fue un placer hablar con vos Daniela. Joaquín no quería despedirse, no sabía cómo pedirle una forma de estar en contacto.

-A mí también me encantó hablar con vos, es más, me gustaría volverte a ver y seguir hablando -Daniela era una mujer temperamental y cuando algo quería hacía todo lo que estaba a su alcance para lograr su objetivo- Tomá este es mi numero de celular, mandame un whatsapp y te agendo, bah, si queres… Ella le había alcanzado su número en un papel cómo si estuviera preparada. Él implosiono de felicidad en ese instante, intentaba de diversos modos ocultar su alegría.

- ¡Genial! Ahora subo y te envío un mensaje. Joaquín no salía de su alegría. Ella se acercó hasta él y le dio un beso en la mejilla, pero no era un beso cualquiera de despedida, son esos besos donde apoya todo el labio y se presiona suavemente fuerte. Joaquin volvió a sentir la sangre fluir por todo su cuerpo, no podía creer lo que le estaba pasando.

Ella giró lentamente con una sonrisa brillante y comenzó a caminar para ir desapareciendo lentamente ante la atenta mirada de Joaquín. Espero que la figura de ella se fundiera con el entorno de la ciudad y ahí entró al edificio. Prácticamente no caminaba sino que iba elevado por las sensaciones que Daniela había dejado en él. Entró en su departamento, se dejó caer sobre el sillón gastado que estaba estacionado en el living, sacó su celular y agendo prontamente a Daniela, y escribió un mensaje “Me cambiaste el lunes, gracias”, luego lo envió y en su pantalla se marcó una sola tilde. Joaquín miraba con nervios la pantalla del celular, a cada segundo que no aparecía la segunda tilde, más le incomodaba. Dejó el celular en la mesa ratona y fue a bañarse. Bajo la ducha, cerraba los ojos y se deleitaba con la mirada de Daniela. 

Ella había llegado a su dto, poco iluminado y prendió un sahumerio de canela, sacó de los bolsillos de su campera su celular y un mazo de cartas del Tarot. Miró su celular y estaba apagado porque había quedado sin batería, lo dejó sobre la mesa y mezcló las cartas durante cinco minutos, dejó el montón sobre la mesa y cortó dos veces, junto las cartas y sacó la carta de arriba, dejándola caer la carta sobre la melamina gris perlada. El Arcano VI resplandecía sobre la poca luz que daba a la mesa. Ella sonrió, caminó unos pasos y puso su celular a cargar. Preparó un gin tonic, con tres rodajas de limón, y se alistó en su sillón de un cuerpo que la contenía, se acomodó entre los almohadones. Bebió suavemente su bebida y de sus ojos cayeron unas lágrimas. 

Joaquín miraba su celular, casi sin respiro, esperaba ver las dos tildes prontamente, sin embargo esto no ocurría. Su mente jugaba una mala pasada con él. Esa ansiedad que genera las pesadillas más extrañas que se pueden inventar uno. 

-”¡Qué boludo que soy! entre cómo un gil! justo la mina tenía preparado su número para dármelo a mí!! soy un re gil! Joaquín pensaba para él. No podía salir de su mal estar. Su sueño se transformaba en una pesadilla. Con un gran mal humor se fue a acostar, decepcionado por la circunstancia. Daniela mientras tanto, ya había liquidado una botella de gin y seguía en su sillón luchando contra sus lágrimas. Parece que al final de cuentas, los lunes son malditos…


Continuará…


El último reproche

—¿Una terrible consecuencia puede suceder? Ella le susurró al oído a Carlos. Él la miró con desconfianza y se apartó unos centímetros. Romin...