De las películas nominadas a la mejor película - Oscar- ví cuatro de ellas; El Irlandés, Jo Jo Rabbit, Parasite y Joker. Y entre estos film existe un punto en común, que de algún modo u otro lo resolverán de formas distintas, el abandono.
En la película de Martin Scorsese, el poderoso Jemmy Hoffa es abandonado por la mafia italiana, aquel dirigente no era ya seductor para ellos y quien era su mano derecha, lo asesina -es un final ficcionado y tal vez real, dado que hoy en día nunca más se supo de Hoffa-
La tierna película de Taika Waititi, nos muestra a un pequeño "idealista hitleriano", esté es abandonado en un sistema totalitario, un padre que no está y una madre que morirá por la libertad -la re spoile!- y donde un capitán tuerto homosexual nazi lo salva de su muerte segura.
El director surcoreano Bong Joon-ho, nos muestra cómo el sistema NeoCapitalista deja en el desamparado a los que menos tiene con ese "olor a rabanito viejo" y una furia que terminara en tragedia -tal cual nos tiene acostumbrado el NeoCapitalismo-.
Y la obra de Arte de Todd Phillips, nos muestra a un no tan joven enfermo psiquiátrico que queda a la deriva luego que el sistema lo vaya expulsando por falta de recursos y quede a merced de la locura y en ella encuentre la cura a sus males.
¿Alguna vez se sintieron abandonados? Alguna vez sintieron esa sensación de vacío que te inmoviliza? ¿Alguna vez sintieron que la idea de la muerte los abrazo??
El desamparo, el abandono, es algo que ocurre más frecuentemente de lo que uno puede pensar y es la sensación, afecto, sentimiento más terrible que el ser humano puede experimentar...
Hace varios años atrás, un paciente que había comenzado un tratamiento por consumo de cocaína, me llama a las 01 de la madrugada, hace meses que no venía consumiendo, desesperado me dice que necesita consumir cocaína, que si ya había fracasado en otros tratamientos porque esté sería la excepción, le dije que fuera a mi consultorio que ya iba para allá, él me dijo que no, que sabía que mi pareja estaba embarazada y que tenía que quedarme en mi casa. Le dije que fuera a mi consultorio, que ella me iba entender la emergencia. Así fue que a las 01:15 hs de la madrugada me esperaba en la puerta llorando sin consuelo. Lloró mucho, comenzó a relatar muchas situaciones de tratamientos por los que había pasado, granjas, prepagas, obra sociales, religiosos y siempre terminaba con la frase, sabes lo que es que te abandonen y que te confirmen que no servís para nada! En ese momento, le dije; ¡sabes qué servís para pedir ayuda en el momento justo! En ese momento, levanto su cabeza y me miró desbordado en lágrimas, se sonrió y me dijo, porque alguien me escuchó por primera vez. Esa madrugada nos quedamos hasta las 3 de la madrugada en el consultorio.
Cuando nos despedimos en la puerta de mi consultorio, me dijo que era cocaína o vos, ¿lo sabías? solo le sonreí - y le respondí- era el abandono o el deseo.
Cuento esto, porque hoy me encontré con él, hace un par de años que dejó terapia y tiene una vida más socialmente aceptada -aunque le moleste un poco- luego de ponerse al día sobre él y chistes sobre fútbol, cuando nos despedimos me abraza y me dice, gracias por haberme enseñado a no abandonar aún en la desesperación, lo cual respondí, El que abandona! no tiene premio!
